5/8/13

Lucha y vence



Está claro, y después de unas cuantas entradas todavía más, que aquí siempre hay algo que hacer. Y no cualquier cosa, suelen ser cosas satisfactorias que alegran la vida. Esta vez fue improvisado, me invitaron a una reunión en la que no sabía muy bien de qué íbamos a hablar y por casualidad acabé metida en este proyecto.

30/7/13

Nepal Televisión


Cuando me propusieron colaborar para un programa de la televisión de Nepal, no me lo pensé. Creí que podría ayudar en cuanto a producción, edición y montaje y que tenía mucho que aprender en en estos campos, así que dije que sí. Cual fue mi sorpresa cuando en la primera reunión me dijeron que mi función era la de ser reportera. Me quedé completamente bloqueada.

27/7/13

Periodismo y otros demonios


En estos días de "crisis de todo" me gustaría poder escribir que algo tan importante como el periodismo está a salvo, que el bote salvavidas lo encontró a tiempo y lo rescató de las salvajes aguas del océano. Pero no, no puedo. Porque por desgracia, una profesión tan bella como la nuestra se ha visto acorralada y lanzada al vacío con poco más que una pluma debajo del brazo para escribir cómo fue la caída.

Es una desgracia, lo sé, pero no hay que tirar la toalla. Todavía hoy, quizás en sitios remotos, podemos encontrar útil nuestra labor, nuestras palabras y nuestras ganas. Siempre hay un comienzo de todo, y esta entrada tiene su génesis. Por casualidad me topé con este artículo en Jotdown, y me he lanzado a pensar. 

19/7/13

Un día en la montaña



Que Nepal tiene un encanto increíble, creo que nadie lo duda. Y si encima nos vamos a las montañas y nos rodeamos de arrozales y campos de maíz, el encanto se multiplica por cien. Y eso fue lo que hice el sábado pasado, contra todo pronóstico.

16/7/13

Wedding in Nepal


El domingo el despertador sonó antes de lo habitual. La acción de levantarme, que en el día a día me cuesta horrores, fue mucho más fácil que de costumbre: me preparaba para asistir a una boda nepalí. Cuando me invitaron, casi exploto de alegría, no podía estar más contenta. Presenciar una boda en el corazón de Nepal solo tres semanas después de mi llegada era mucho más de lo que me esperaba.