15/1/16

Manifiesto para 2016

Por J.C.Vélez

¿En serio estamos a 15 de enero? ¿No tenéis la sensación de que el tiempo ha volado? Yo, si me descuido, me planto escribiendo mis propósitos en las vacaciones de verano… Pero no, aquí estoy un año más escribiendo un pequeño (gran) manifiesto para recordarme a mí misma qué quiero hacer, qué necesito cambiar y qué debo mejorar en el año que acaba de empezar.

No sé si es algo que le pasa a todo el mundo, o sólo me pasa a mí, pero al ver las cosas escritas tengo una necesidad loca de cumplir las tareas para ir tachando los ‘quehaceres’ de mis listas. Además, cada año me siento más comprometida conmigo misma, porque cada día lucho por no convertirme en la persona perezosa y apática que dicta mi naturaleza. Por eso, aquí están mis deseos para los 11 meses y medio que tengo por delante.

Quiero leer sin parar. Se acabó el ir sin tiempo libre por la vida, se acabó mi propósito de 12 meses 12 libros. Este año necesito buscar libros inspiradores que me acompañen en el camino. No hay nada más satisfactorio que tener una buena lectura en la mesita para arroparse antes de quedarse dormida. Porque leer crea sueños, y también quiero tener muchos sueños en esta temporada.

Quiero dejar de ser consumista o empezar a serlo un poco menos. Este es un propósito en el que llevo trabajando mucho tiempo, con el cual es difícil convivir a veces. Pero es posible. Y una vez que lo consigues, sientes una felicidad inmensa. Quiero gastar mis ahorros en experiencias, en viajes, en pasar tiempo con mi gente. No quiero pensar en comprar. Quiero disfrutar.

Quiero vivir con intensidad el presente, sin pensar en el pasado más que para alegrarme por el camino recorrido y sin preocuparme demasiado por lo que vendrá. Quiero aprender a disfrutar de las cosas que tengo en cada momento, dejar de quejarme y de pedir más. Está bien ser inconformista, pero hay que aprender a serlo desde una perspectiva menos sufrida.

Quiero escribir. Escribir para mí, escribir para otros, escribir para el blog. Escribir conlleva pensar, y también quiero un poco de eso en 2016. Necesito procesar menos información y tomar momentos de calma para escribir y describir lo que pasa por mi mente. De otra forma, todo eso queda en el olvido.

Quiero viajar sin parar, quiero conocer nuevas culturas, nuevas formas de vida. Quiero viajar por carretera y disfrutar tanto del trayecto como del destino. Quiero ser voluntaria en algún proyecto interesante. Quiero crecer mientras veo mundo más allá de la pantalla del ordenador. Quiero conocer gente nueva, conocer cosas nuevas.

Quiero ser más agradecida. Dejar de pensar y de decir “estoy harta” y comenzar a pensar en lo bueno que tiene la vida. Quiero aprender de las situaciones difíciles y salir fortalecida de ellas.

Quiero hacer más lo que de verdad me gusta. Quiero alimentar mi creatividad, hacer vídeos estúpidos, idear documentales intensos. Quiero moverme y no quedarme parada. Quiero seguir rodeada de gente que vale la pena.

Quiero perderme un poco. Quiero pensar sin descanso cuál es mi objetivo y luchar por los sueños que queden por cumplir. Quiero magia. Mucha magia. Toda la magia del mundo.

Quiero salir de la zona de confort, dibujar nuevas líneas, superar viejos límites. Quiero olvidar el miedo y ser un poco más valiente. No quiero que llegue el día en el que eche la vista atrás y me arrepienta de no haberme lanzado al vacío.

Quiero seguir fiel a mis principios, a mi gente y a mí misma. ¿Hay algo mejor que la honestidad y la lealtad contigo mismo y con tu gente? Yo creo que no.

Quiero querer mucho, reír mucho y divertirme con cada paso al frente.

Quiero hacer el idiota.


Quiero aventuras.

11/1/16

Morocco Road Trip



Uno de los propósitos que me he autoimpuesto para 2016 (pronto compartiré la lista definitiva) es hacer vídeos. De la manera que sea: con pocos medios, con pocos conocimientos, con programas básicos de edición,... pero hacerlos a fin de cuentas. Porque me divierte y porque me encanta verlos cuando ha pasado el tiempo. Es un ejercicio de autocrítica muy bueno, y me viene genial para refrescar los recuerdos y que no queden apolillados en un rincón oscuro de la mente.

A pesar de que esta vez es algo más serio, con tintes institucionales, disfrutad. Y comprad el primer billete que encontréis a Marruecos. Cambiar de rumbo es siempre una buena estrategia.

31/12/15

Lo mejor de 2015




2015. Un año de lucha, de superación. Un año de esos en los que te coge la vida y te mete la cabeza en el barro. Un año lleno de baches, un año triste. Un año para dejar atrás y no volver a pensar en él. No ha sido un año fácil, para qué nos vamos a engañar, pero dentro del agujero negro siempre (siempre) hay motivos para seguir viviendo. Y como encontrar los malos momentos a este año es tan sencillo que da miedo, me he propuesto un reto: seguir encontrando flores en el desierto.

Igual que el año pasado, he decidido hacer un homenaje a Nada Importa y a sus listas y buscar entre los recuerdos ‘lo puto mejor del año’, que algo habrá. Porque lloriquear es fácil, lo difícil es salir del fango, limpiarse la cara y seguir caminando, aunque estemos cubiertos de mierda.

Mejor película

El tiempo libre no ha sido lo mío. Demasiado trabajo, demasiadas obligaciones y demasiadas exigencias por mi parte. Pero algún que otro momento he sacado para ir al cine. Y sí, Whiplash ha sido el peliculón seleccionado. La vi a comienzos de año y me dejó sin palabras. La banda sonora, lo bien rodada que está, el guión, la trama,...

Mejor libro

Al final pude cumplir el reto “12 meses, 12 libros”, a pesar de que hubo momentos en los que casi tiro la toalla. De todo lo que he leído este año, que al final no ha sido poco, me quedo con 'Mujer de rojo sobre fondo gris'. Porque a veces, hay que dar importancia a eso que algunos llaman amor.

Mejor documental

Muy obvio, pero elijo Citizenfour, el documental de Laura Poitras sobre Edward Snowden. Lo vi una noche de frío, en un hotel con encanto en mitad de la montaña. A pesar de la desconexión del momento, descubrí como estamos conectados, como nos vigilan.

Mejor serie

Yo también estoy muy sorprendida con esta afirmación, pero este año no he seguido prácticamente ninguna serie. No quería depender de nada, porque había mucho que hacer, así que sin darme cuenta lo fui dejando y parece que lo estoy superando. Aún así, como echaba de menos mis jornadas maratonianas de horas y horas sin parar de ver capítulos, pedí a una experta que me recomendara alguna. Me he enganchado muchísimo a la primera temporada de Quantico, una especie de telenovela americana sobre el FBI, mezcla de Homeland y Anatomía de Grey. Puede que no suene muy apetecible pero es bastante entretenida. Aún así, espero el estreno de Sherlock como agua de mayo.

Mejor deporte

Cardio Kickbox, aunque sea por dar patadas y liberar tensiones. Es verdad que me ha ayudado mucho y me ha acompañado durante todo el año, pero este mes he vuelto a retomar el yoga. Creo que lo que yo necesito no es liberar el cuerpo, es liberar la mente.

Mejor sensación

Lo que sentí cuando nos dijeron que éramos finalistas de Suroscopia con nuestro documental Ciudad Despierta. Pensé: “a lo mejor era verdad eso de que el trabajo duro tiene recompensa”. Es bonito recibir buenas noticias de vez en cuando.



Mejor momento

Aquí no dudo ni un segundo. Ver atardecer en el Sáhara. Sola con mis pensamientos y sin ellos. El momento fue de una intensidad brutal, pero es que el paisaje es uno de los más alucinantes que he visto nunca.

Mejor reto

Por supuesto el proceso de creación de Ciudad Despierta. Si hace un año me hubieran dicho que iba a ser capaz de hacer un corto documental, me hubiera reído. Pero fuimos capaces, e incluso nos sentimos orgullosas del resultado. ¿Qué más se puede pedir? Que vengan muchos de esos.

Mejor frase

La que encabeza el post: ‘Eventually, everything connects’, que quiere decir, que al final, todo conecta, todo tiene sentido. Eso espero para 2016, que todo conecte, que todo tenga sentido.

Mejor ciudad

Este ha sido el año de las ciudades españolas, y me quedo con dos: Sevilla y Segovia. Por lo bien que se come, por lo bonitas que son y por volver una y otra vez en el año que entra.

Y esto ha sido todo durante 2015. Espero seguir acumulando buenas experiencias , que cada año sea más difícil elegir por tener la maleta llena de recuerdos y que el 2016 nos traiga mucha salud para poder disfrutar del amor en todas sus variedades y de un buen trabajo que nos permita continuar.


Feliz 2016 a todos. Os deseo toda la felicidad del mundo.

27/12/15

Guía express: Viaje por carretera en Marruecos


Como dije en la anterior entrada, estaba preparando una guía visual. Como lo prometido es deuda, aquí está mi pequeño cuaderno de viaje, muy resumido, con los lugares imprescindibles que no hay que perderse y con los sitios que más me han impresionado de Marruecos. He incluido mis alojamientos favoritos, tanto en Marrakech como en el resto de la ruta.

Sin duda, el mejor momento de todo el viaje fue llegar al desierto, dormir en mitad de la nada con los nómadas, ver el atardecer y el amanecer entre dunas y tirarnos por la arena como si nada más importara.


Ya queda nada para cambiar de año, y solo pido que el 2016 esté lleno de momentos mágicos como esos.

Ana

AQUÍ, más Marrakech y AQUÍ muchos más lugares bonitos.



19/12/15

Marrakech


Después de muchísimo tiempo sin pasar por aquí, he decidido volver. Sobre todo, porque cuando me ausento, comienza a crecer una espinita dentro de mí que me recuerda que escribir este cuaderno de viaje me hace feliz. Este año ha sido intenso, lleno de imprevistos y de cosas que hacer, así que hasta noviembre no pude cogerme unos días de vacaciones para escapar (sobre todo de mí misma). El destino elegido fue Marruecos por varias razones: no podía ser un vuelo de muchas horas, tenía que ser barato y queríamos salir de Europa. 

Nunca había viajado a África y tenía ganas de conocer una pequeña parte de ese gran continente. Teniendo Marruecos a tiro de piedra, había que empezar por ahí. No hubo tiempo de preparar rutas, ni de pensar demasiado que íbamos a hacer una vez llegáramos a Marrakech. Sólo sabíamos que había 10 días por delante en los que descansar también era una prioridad. El mismo día que partíamos, compré una guía (mi favorita es la Lonely Planet) para tener una base en la que apoyarme para planear el viaje.