8/3/19

Calladita no estás más guapa



No me cabe el orgullo dentro. Hace tiempo elegí mi causa, mi lucha. Y cada vez somos más leonas formando una manada morada todos los días del año. La manada con la que me quedo. La manada que sí. Queda mucho, muchísimo. En España, y más aún en otros lugares del mundo. Pero seguiremos peleando.


Por acabar con la ignorancia. Porque el feminismo sea la causa de TODOS. Por terminar con la desigualdad. Porque las mujeres puedan elegir qué quieren, cómo lo quieren, dónde quieren llegar. Por las niñas y sus sueños. Por seguir vivas. Hablando. Gritando.

Hoy me acuerdo más que nunca de las mujeres de mi vida. Las que están y las que ya no están. De las mujeres de mi familia, mis referentes. De mis amigas, tan guerreras, tan gigantes.  De mis leonas, que sin ellas, nada. Y de mis mujeres nepalís,  que me prendieron el alma y me arrancaron la venda. Por ellas. Por vosotras.

Arde

No, calladita no estás más guapa.
Tú eres preciosa cuando luchas,
cuando peleas por lo tuyo,
cuando no te callas
y tus palabras muerden.
Cuando abres la boca
y todo arde a tu alrededor.
No, calladita no estás más guapa,
sino que un poco más muerta,
y si algo sé sobre ti
es que no he visto a nadie,
jamás,
con tantas ganas de vivir.
Gritando.

Miguel Gane


14/2/19

Cupidos en paro



Pinterest

Vivimos una crisis inabarcable, inasumible e interminable que no solo afecta a la economía, a los valores, a la ética. También se ha cargado el amor. O quizás es la edad – la mía - que elimina los adornos y te escupe a la cara la verdad más cruda para que la gestiones como buenamente puedas.

Cada vez son más las veces que me observo en conversaciones puramente pragmáticas sobre parejas, matrimonios o hijos. Las mariposas están en peligro de extinción y nadie hace nada por recuperarlas.

“Pero, ¿qué sabrás tú del amor?” - Buena pregunta -

Lo que sé es que el amor es el sentimiento menos pragmático del mundo, que elimina de un plumazo prejuicios, razones y los principios más inalterables. Que, a veces es una explosión momentánea y a veces, es un río que a medida que avanza aumenta su caudal para desembocar en un gran océano. No puedes combatirlo, no puedes blindarlo. El amor siempre encuentra el recoveco perfecto para colarse y cambiarlo todo.

Del amor también sé que, para ser amor, tiene que ser justo y generoso. Que lleva intrínseca una admiración irracional y una amistad naif. Que no termina nada, que lo empieza todo. La aventura, la fiesta, los brindis. Que se lleva miedos y regala coraje. Que no es pasajero, es infinito.

Que no hay droga que sustituya lo que sientes tras su mirada. Que a veces te hace frágil, pero casi siempre te convierte en “Hulk con las uñas pintadas de rojo”. Que las palabras “ven” y “podemos con esto” pueden catapultarte a otra dimensión y cambiarte la vida. Que hay que seguirlo, hay que seguir el instinto.

Que es libertad, primavera desbocada. Pero es inmenso, y la inmensidad a veces está reñida con esta época de fugacidad, caracteres y filtros. Que no es común – y no siempre es correspondido -  pero si hay chispa, hay que dejar que prenda. Y que estalle. Y que nos lleve con ella.

Que no suele ser la elección más fácil, es arriesgado y a veces conlleva renuncias. Pero siempre (siempre) merece la pena.

Ana. 

31/1/19

Lo mejor de enero


Pinterest

Lo mejor de enero ha sido, sin duda, volver. Volver a los lugares donde fui feliz. Al menos, a algunos de ellos. Encontrarme con un yo pasado, compartir y recordar conversaciones e historias. Si alguno de los que paséis por aquí me seguíais en esa primera etapa, quizás recordéis mis listas, inspiradas en las que hacía Jesús Terrés en su finiquitado blog ‘Nada importa’ sobre lo mejor del año. Las hice en 2014 y en 2015 (qué lejos queda ahora).

Entre ‘Lo puto mejor del año’ de Jesús Terrés y ‘Cosas que me han hecho feliz esta semana’ de Javier Aznar, he construido mi propia sección. Hecho que tiene su gracia, porque quizás sea la sección más corta de la historia. Quién sabe. Ojalá muchas cosas que me hagan muy feliz todos los meses.
 

Higiene del asesino

Maldigo el día en el que una de mis mejores amigas me regaló un libro de Amélie Nothomb por mi cumpleaños. Pétronille fue su elegido. Me encontré con un comienzo literario espectacular (“La embriaguez no se improvisa. Es competencia del arte, que exige dar y cuidar”) y me enganché patológicamente a esta escritora. Un libro que trata sobre la amistad y el alcohol no puede dejarte indiferente.

Mi amiga los tiene todos, y de vez en cuando me deja alguno para demostrarse a sí misma que acertó con su teoría de que me encantaría. Reconozco que leyendo “Higiene del asesino” me he sentido un poco mal. Es tan loco, que a veces da grima. Pero así es Amélie, te lleva al límite del absurdo y se ríe de ti mientras tú te preguntas si está bien que te gusten sus cosas enfermizas. Pero sí, reconozco que esa mezcla de periodismo a la antigua usanza, un par de psicópatas y la pluma de la Nothomb me han tenido entretenida unos cuantos días.

El Birmingham de los años 20

Todavía no soy capaz de comprender porqué he tardado tanto en ver Peaky Blinders. ¿En qué estaba pensando? Este mes he visto tres temporadas intentando dosificar porque ya no concibo la vida sin tener la oportunidad de descubrir un nuevo episodio. Cada plano es una obra maestra. Ese acento. Esa estética. Y, ¿qué puedo decir de mi nueva obsesión por Tommy Shelby?

Hay cientos de escenas que me han traspasado. Pero esta, en concreto, me fascinó. Los que hayan visto la serie sabrán de lo que hablo.



Sobre la tristeza y el amor

Las palabras que escoge Fernando Savater para describir la tristeza y el amor en esta entrevista. Qué sinceras y qué crudas. No he leído mucho de él, más allá de ‘Ética para Amador’, libro que leí a punta de pistola en mi adolescencia (odié el libro, por cierto) y tampoco soy muy fan de cómo evoluciona la entrevista ni del titular que enturbia la belleza de lo demás.

Pero, esto: “Vamos a ver, utilizamos la palabra amor para muchísimas cosas distintas. Porque hay amores de fin de semana, o a veces vas en el autobús y dices que te has enamorado de la chica que va al fondo. Si manejamos la palabra amor con esa generosidad hay amores que duran cinco minutos. O tres segundos. Pero yo creo que cuando el amor es amor, primero es único. Y luego no se acaba: no te lo puedes quitar de encima.” Tan real.

Anastasia

Una de mis obsesiones infantiles (siempre obsesionada) era Anastasia. Por alguna razón adelantó a todas las películas Disney y se posicionó en el TOP 1, llegando a superar a gigantes como La Bella y la Bestia o El Rey León. La obsesión me llevó incluso a tener un álbum de cromos de la película (¿siguen existiendo los álbumes de cromos?) y completarlo. Ahora el musical está  en el Teatro Colliseum de Gran Vía y pude disfrutarlo hace unos días. No tengo palabras. La música, los actores, la escenografía. Volver a la infancia, tal cual. Si os gustan los musicales... lo vais a disfrutar.

El verano en enero

Me gustaría decir, en plena época de confirmación de grupos para los próximos festivales, que la canción que más feliz me ha hecho ha sido la nueva de Leiva ‘No te preocupes por mí’. Que me ha hecho feliz (“Catarsis que nos pueden calar”) ¿Cómo no?. Pero lo cierto es que la que más he escuchado ha sido este temazo reaggetonero con olor a sal, a sol y a mojito. Me traslada instantáneamente a un estío inagotable. Y ¿quién se resiste a una rendija de verano en enero?

Ya no me justifico por mis placeres culpables. “‘Placeres culpables’, dicen los cursis. ¿Culpables por qué? El placer es placer y jamás tiene nada que ver con la culpabilidad, tan pía. Tan gris.” De nuevo, Terrés. Amén.

Brindo por desechar la culpabilidad y por febrero. Por tener algo que contar.

Ana.

24/1/19

Siempre vuelve a llover en Abbey Road


Foto de Pablo A. Mendivil

Llevo prácticamente 3 años sin escribir en este blog. Los blogs murieron hace más. Cerré esta casa de un portazo y jamás he vuelto a entrar, ni siquiera para quitarle el polvo o recoger alguna pertenencia. Huí. Le puse un par de sábanas viejas a los muebles y me escapé de un lugar en el que no pude ser más feliz. No sé si fue por miedo a los recuerdos, o porque simplemente no me quedaba nada dentro que me hiciera arder. El fuego se había apagado.

Al lugar donde has sido feliz, no debieras tratar de volver”, pensaba cada vez que se avivaba alguna de las ascuas. Y le echaba agua, y la apagaba con fuerza. Y, ¿qué hago aquí hoy, tres años más tarde, volviendo a abrir la puerta con la mano temblorosa? Me estoy rebelando. Me estoy rebelando contra mí misma, contra las falsas creencias absolutas. Claro que tienes que volver al lugar donde has sido feliz. Y ser más feliz si cabe. Los blogs están muertos, vale, pero yo estoy viva y quiero seguir escribiendo.

No creáis que no me da miedo volver a entrar aquí, lo estoy haciendo muy poco a poco y con toda la prudencia que he ganado estos años. Pero ya estoy harta de no seguir el instinto. Voy a quitar las sábanas de encima de los muebles, voy a subir las persianas aunque me ciegue con la claridad repentina y voy a limpiar el polvo acumulado, que es mucho.

En estos tres años han pasado tantas cosas bonitas, que no sabría por donde empezar a contar. Tantos viajes, tan salvajes. Tanta vida, tanta magia. Tantas ganas. Por eso estoy aquí, porque esa ascua rebelde que nunca se apagaba, ha empezado a arder de nuevo.

No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende".

Que vuelva la chispa, que vuelva la magia y que volvamos a encendernos juntos.

Ana.

21/3/16

No te rindas


En el 'Día Mundial de la Poesía' me apetecía compartir una de mis favoritas. A veces es necesario leerla una y otra vez, digerirla y lanzarse al ring. Siempre hay razones para seguir caminando.



No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.
Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas, quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.
Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos,
No te rindas por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque cada día es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estas sola,
porque yo te quiero.

Mario Benedetti

29/1/16

Un día en Toledo || Vídeo



Uno de esos típicos días de invierno. A ratos llueve, a ratos no. Madrugón, coche, carretera y manta. Toledo, ganadora. Paseos bajo la lluvia, la ciudad encapotada. Amigos, risas, aventuras. Nuevos descubrimientos y viejas rutas. Cuesta arriba, cuesta abajo. Los últimos coletazos de la Navidad. Adornos, luces, carruseles y niños. Rebajas varias. Lotería. Buen comer. Conversación ligera. Cafés calientes en manos frías. Tortilla. Japos. Abrazos imprevistos.

Vuelta a empezar.

15/1/16

Manifiesto para 2016

Por J.C.Vélez

¿En serio estamos a 15 de enero? ¿No tenéis la sensación de que el tiempo ha volado? Yo, si me descuido, me planto escribiendo mis propósitos en las vacaciones de verano… Pero no, aquí estoy un año más escribiendo un pequeño (gran) manifiesto para recordarme a mí misma qué quiero hacer, qué necesito cambiar y qué debo mejorar en el año que acaba de empezar.

No sé si es algo que le pasa a todo el mundo, o sólo me pasa a mí, pero al ver las cosas escritas tengo una necesidad loca de cumplir las tareas para ir tachando los ‘quehaceres’ de mis listas. Además, cada año me siento más comprometida conmigo misma, porque cada día lucho por no convertirme en la persona perezosa y apática que dicta mi naturaleza. Por eso, aquí están mis deseos para los 11 meses y medio que tengo por delante.

Quiero leer sin parar. Se acabó el ir sin tiempo libre por la vida, se acabó mi propósito de 12 meses 12 libros. Este año necesito buscar libros inspiradores que me acompañen en el camino. No hay nada más satisfactorio que tener una buena lectura en la mesita para arroparse antes de quedarse dormida. Porque leer crea sueños, y también quiero tener muchos sueños en esta temporada.

Quiero dejar de ser consumista o empezar a serlo un poco menos. Este es un propósito en el que llevo trabajando mucho tiempo, con el cual es difícil convivir a veces. Pero es posible. Y una vez que lo consigues, sientes una felicidad inmensa. Quiero gastar mis ahorros en experiencias, en viajes, en pasar tiempo con mi gente. No quiero pensar en comprar. Quiero disfrutar.

Quiero vivir con intensidad el presente, sin pensar en el pasado más que para alegrarme por el camino recorrido y sin preocuparme demasiado por lo que vendrá. Quiero aprender a disfrutar de las cosas que tengo en cada momento, dejar de quejarme y de pedir más. Está bien ser inconformista, pero hay que aprender a serlo desde una perspectiva menos sufrida.

Quiero escribir. Escribir para mí, escribir para otros, escribir para el blog. Escribir conlleva pensar, y también quiero un poco de eso en 2016. Necesito procesar menos información y tomar momentos de calma para escribir y describir lo que pasa por mi mente. De otra forma, todo eso queda en el olvido.

Quiero viajar sin parar, quiero conocer nuevas culturas, nuevas formas de vida. Quiero viajar por carretera y disfrutar tanto del trayecto como del destino. Quiero ser voluntaria en algún proyecto interesante. Quiero crecer mientras veo mundo más allá de la pantalla del ordenador. Quiero conocer gente nueva, conocer cosas nuevas.

Quiero ser más agradecida. Dejar de pensar y de decir “estoy harta” y comenzar a pensar en lo bueno que tiene la vida. Quiero aprender de las situaciones difíciles y salir fortalecida de ellas.

Quiero hacer más lo que de verdad me gusta. Quiero alimentar mi creatividad, hacer vídeos estúpidos, idear documentales intensos. Quiero moverme y no quedarme parada. Quiero seguir rodeada de gente que vale la pena.

Quiero perderme un poco. Quiero pensar sin descanso cuál es mi objetivo y luchar por los sueños que queden por cumplir. Quiero magia. Mucha magia. Toda la magia del mundo.

Quiero salir de la zona de confort, dibujar nuevas líneas, superar viejos límites. Quiero olvidar el miedo y ser un poco más valiente. No quiero que llegue el día en el que eche la vista atrás y me arrepienta de no haberme lanzado al vacío.

Quiero seguir fiel a mis principios, a mi gente y a mí misma. ¿Hay algo mejor que la honestidad y la lealtad contigo mismo y con tu gente? Yo creo que no.

Quiero querer mucho, reír mucho y divertirme con cada paso al frente.

Quiero hacer el idiota.


Quiero aventuras.

11/1/16

Morocco Road Trip



Uno de los propósitos que me he autoimpuesto para 2016 (pronto compartiré la lista definitiva) es hacer vídeos. De la manera que sea: con pocos medios, con pocos conocimientos, con programas básicos de edición,... pero hacerlos a fin de cuentas. Porque me divierte y porque me encanta verlos cuando ha pasado el tiempo. Es un ejercicio de autocrítica muy bueno, y me viene genial para refrescar los recuerdos y que no queden apolillados en un rincón oscuro de la mente.

A pesar de que esta vez es algo más serio, con tintes institucionales, disfrutad. Y comprad el primer billete que encontréis a Marruecos. Cambiar de rumbo es siempre una buena estrategia.

31/12/15

Lo mejor de 2015




2015. Un año de lucha, de superación. Un año de esos en los que te coge la vida y te mete la cabeza en el barro. Un año lleno de baches, un año triste. Un año para dejar atrás y no volver a pensar en él. No ha sido un año fácil, para qué nos vamos a engañar, pero dentro del agujero negro siempre (siempre) hay motivos para seguir viviendo. Y como encontrar los malos momentos a este año es tan sencillo que da miedo, me he propuesto un reto: seguir encontrando flores en el desierto.

Igual que el año pasado, he decidido hacer un homenaje a Nada Importa y a sus listas y buscar entre los recuerdos ‘lo puto mejor del año’, que algo habrá. Porque lloriquear es fácil, lo difícil es salir del fango, limpiarse la cara y seguir caminando, aunque estemos cubiertos de mierda.

Mejor película

El tiempo libre no ha sido lo mío. Demasiado trabajo, demasiadas obligaciones y demasiadas exigencias por mi parte. Pero algún que otro momento he sacado para ir al cine. Y sí, Whiplash ha sido el peliculón seleccionado. La vi a comienzos de año y me dejó sin palabras. La banda sonora, lo bien rodada que está, el guión, la trama,...

Mejor libro

Al final pude cumplir el reto “12 meses, 12 libros”, a pesar de que hubo momentos en los que casi tiro la toalla. De todo lo que he leído este año, que al final no ha sido poco, me quedo con 'Mujer de rojo sobre fondo gris'. Porque a veces, hay que dar importancia a eso que algunos llaman amor.

Mejor documental

Muy obvio, pero elijo Citizenfour, el documental de Laura Poitras sobre Edward Snowden. Lo vi una noche de frío, en un hotel con encanto en mitad de la montaña. A pesar de la desconexión del momento, descubrí como estamos conectados, como nos vigilan.

Mejor serie

Yo también estoy muy sorprendida con esta afirmación, pero este año no he seguido prácticamente ninguna serie. No quería depender de nada, porque había mucho que hacer, así que sin darme cuenta lo fui dejando y parece que lo estoy superando. Aún así, como echaba de menos mis jornadas maratonianas de horas y horas sin parar de ver capítulos, pedí a una experta que me recomendara alguna. Me he enganchado muchísimo a la primera temporada de Quantico, una especie de telenovela americana sobre el FBI, mezcla de Homeland y Anatomía de Grey. Puede que no suene muy apetecible pero es bastante entretenida. Aún así, espero el estreno de Sherlock como agua de mayo.

Mejor deporte

Cardio Kickbox, aunque sea por dar patadas y liberar tensiones. Es verdad que me ha ayudado mucho y me ha acompañado durante todo el año, pero este mes he vuelto a retomar el yoga. Creo que lo que yo necesito no es liberar el cuerpo, es liberar la mente.

Mejor sensación

Lo que sentí cuando nos dijeron que éramos finalistas de Suroscopia con nuestro documental Ciudad Despierta. Pensé: “a lo mejor era verdad eso de que el trabajo duro tiene recompensa”. Es bonito recibir buenas noticias de vez en cuando.



Mejor momento

Aquí no dudo ni un segundo. Ver atardecer en el Sáhara. Sola con mis pensamientos y sin ellos. El momento fue de una intensidad brutal, pero es que el paisaje es uno de los más alucinantes que he visto nunca.

Mejor reto

Por supuesto el proceso de creación de Ciudad Despierta. Si hace un año me hubieran dicho que iba a ser capaz de hacer un corto documental, me hubiera reído. Pero fuimos capaces, e incluso nos sentimos orgullosas del resultado. ¿Qué más se puede pedir? Que vengan muchos de esos.

Mejor frase

La que encabeza el post: ‘Eventually, everything connects’, que quiere decir, que al final, todo conecta, todo tiene sentido. Eso espero para 2016, que todo conecte, que todo tenga sentido.

Mejor ciudad

Este ha sido el año de las ciudades españolas, y me quedo con dos: Sevilla y Segovia. Por lo bien que se come, por lo bonitas que son y por volver una y otra vez en el año que entra.

Y esto ha sido todo durante 2015. Espero seguir acumulando buenas experiencias , que cada año sea más difícil elegir por tener la maleta llena de recuerdos y que el 2016 nos traiga mucha salud para poder disfrutar del amor en todas sus variedades y de un buen trabajo que nos permita continuar.


Feliz 2016 a todos. Os deseo toda la felicidad del mundo.

27/12/15

Guía express: Viaje por carretera en Marruecos


Como dije en la anterior entrada, estaba preparando una guía visual. Como lo prometido es deuda, aquí está mi pequeño cuaderno de viaje, muy resumido, con los lugares imprescindibles que no hay que perderse y con los sitios que más me han impresionado de Marruecos. He incluido mis alojamientos favoritos, tanto en Marrakech como en el resto de la ruta.

Sin duda, el mejor momento de todo el viaje fue llegar al desierto, dormir en mitad de la nada con los nómadas, ver el atardecer y el amanecer entre dunas y tirarnos por la arena como si nada más importara.


Ya queda nada para cambiar de año, y solo pido que el 2016 esté lleno de momentos mágicos como esos.

Ana

AQUÍ, más Marrakech y AQUÍ muchos más lugares bonitos.