Aquí estamos de nuevo, celebrando un año más, y ya van dos. Me resulta complicadísimo echar la vista atrás, ver todo lo que ha ocurrido desde que decidí abrir una pequeña ventana a mi mundo. Parece que ha pasado mucho más tiempo. Demasiadas experiencias, demasiadas cosas.
Este año no abro botellas de champán para brindar por el II Aniversario, me lo tomaré de una forma más serena. Voy a mirar atrás, y voy a mirar hacia delante.



