7/12/12

Celebraciones, historias.


No porque se acerquen peligrosamente la Navidad y los excesos, no tiene nada que ver. Aún así, es época de celebraciones en mi vida.

Empecemos por lo principal, hoy cobro. Sí, después de un mes y una semana de trabajo (algunas horas fueron divertidas, algunas duras) me veo recompensada. Me han echado la bronca últimamente por la falta de motivación que se podía entrever en algunas de mis entradas, pero no era eso lo que quería dar a entender. Lo que quería expresar, es que a pesar de estar trabajando en un lugar que me motiva bastante poco, soy feliz.  Aprendiendo soy feliz, y estoy exprimiendo hasta la última gota de mi nueva situación.

Estoy aprendiendo cada día lo duras que son algunas formas de ganarse la vida. Aprendo a su vez lo que es el trabajo físico, lo destrozada que puedo llegar a terminar una jornada después de cargar mesas y sillas a temperaturas bastante jodidas o la fuerza mental que se necesita cuando a las dos de la mañana esperas el autobús nocturno que parece que no llega.

También estoy aprendiendo a empatizar, a descubrir a los clientes. Saber qué buscan o qué quieren con un intercambio de palabras vacías. Sigo inventando historias sobre aquellos que van solos a cenar y se piden un Merlot mientras miran hacia un punto infinito, intentando no encontrarse por casualidad con la soledad.

He aprendido que mucha gente sólo se mueve por dinero, ni por solidaridad, ni por generosidad. También he aprendido que muchas otras personas hacen lo que sea por ayudarte a pesar de perder su tiempo, porque sólo quieren que te sientas bien, que hagas tu trabajo feliz y que sonrías. He aprendido lo satisfactorio que es que reconozcan tu trabajo, que te tengan en cuenta.

Si en vez de hablar de un restaurante estuviera hablando de periodismo, todo sería redondo. Pero, como dije los primeros días, poco a poco se llega a los grandes objetivos y por ahora este blog me sirve de metadona para aplacar mis vicios periodísticos.

Muy a cuento viene este vídeo (pulsen aquí para verlo) que me mandaron el otro día (gracias, por cierto). Me gustó y valoré la valentía de algunos, de los pocos que arriesgan sin saber si ganarán. Él ganó, a pesar de las dificultades del camino. Y creo que merece la pena que todos arriesguemos un poco.

Foto: Subcomandante "Reckless Records" Arranz
P.D. Por cierto, de celebración también está el blog, superando las 2000 visitas. Gracias a los pocos o muchos que seguís mis pasos, o a los que pulsan continuamente el F5 para aumentar esa cifra.

1 comentario:

  1. Me encanta el párrafo cuarto. Lo demás también :)

    en cuanto al video... q fuerte. En cambio a los de la prensa basura sí que les pagan, y bien. Ganan más que los políticos. Creo que debería difundirse este video por todo el mundo, por la red, por todos los sitios.

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